KADOKAWA dará uno de sus pasos más importantes de los últimos años para reorganizar su producción de anime. El grupo japonés anunció este 8 de septiembre que cinco estudios pertenecientes a su estructura —ENGI, Studio KADAN, Chiptune, Bellnox Films y Raging Bull— serán integrados corporativamente en una nueva compañía denominada Studio One Base Co., Ltd., cuya constitución está prevista para noviembre de 2026.
La operación no supondrá la desaparición de las cinco marcas. KADOKAWA mantendrá los nombres con los que actualmente trabajan los estudios, así como sus respectivas identidades y líneas de producción. La diferencia estará en la estructura empresarial que los sostiene: administración, funciones de back office y diferentes procesos de gestión pasarán a desarrollarse de manera conjunta dentro de Studio One Base.
La nueva compañía será propiedad al 100% de KADOKAWA y estará presidida por Takeshi Kikuchi, Chief Studio Officer del grupo. Según los datos anunciados por la empresa, Studio One Base contará inicialmente con alrededor de 310 empleados y tendrá como actividad principal la planificación y producción de animación.
La integración empresarial profundiza un proyecto que KADOKAWA había presentado originalmente en marzo. En aquel momento, Studio One Base fue anunciado principalmente como un gran centro físico destinado a concentrar en Sunshine City, Ikebukuro, diferentes equipos de producción del grupo. El plan ha evolucionado desde entonces: los estudios no solo compartirán instalaciones, sino que pasarán a formar parte de una misma compañía.
El traslado al nuevo centro de producción comienza en septiembre de 2026, mientras que la integración corporativa está programada para noviembre. De esta forma, KADOKAWA pretende construir una infraestructura donde estudios con perfiles diferentes puedan conservar su especialización y, al mismo tiempo, compartir recursos humanos, tecnología, conocimiento y funciones administrativas.
KADOKAWA busca cambiar la estructura detrás de sus producciones
La reorganización forma parte de “Creating Creators. Creating Studios.”, iniciativa con la que KADOKAWA pretende modificar su modelo de producción de anime y proyectos audiovisuales. El grupo presentó el programa ante un escenario en el que la industria japonesa continúa aumentando su alcance internacional mientras sus estudios afrontan dificultades relacionadas con la escasez de profesionales, la creciente complejidad de las producciones y la necesidad de establecer estructuras de trabajo sostenibles.
Studio One Base centralizará departamentos administrativos y funciones internas que anteriormente debían ser gestionadas individualmente por cada compañía. KADOKAWA considera que esta estructura permitirá reducir duplicidades, estabilizar la gestión empresarial y dedicar una mayor proporción de los recursos de los estudios al proceso creativo.
La reorganización también contempla una gestión más estricta de proyectos y calendarios de producción. Este aspecto resulta particularmente relevante en una industria donde el incremento simultáneo del número de títulos y de sus exigencias técnicas ha colocado una presión considerable sobre estudios, productores, animadores y empresas especializadas.
KADOKAWA sostiene que la integración permitirá mejorar tanto la productividad como la calidad de las obras, pero su estrategia no se limita a buscar una mayor cantidad de anime producido. La compañía ha colocado las condiciones laborales, prestaciones, contratación y formación de nuevos profesionales entre los objetivos centrales de la reforma.
Desde abril de 2025, el grupo cuenta con una división dedicada a supervisar transversalmente sus estudios de animación y producciones audiovisuales. Entre las medidas adoptadas desde entonces se encuentran la centralización progresiva de determinadas tareas administrativas, programas conjuntos de contratación y acciones destinadas a mejorar las prestaciones disponibles para los trabajadores.
La creación empresarial de Studio One Base lleva ese proceso a una escala mayor al colocar cinco compañías bajo una misma estructura.
ENGI y los demás estudios conservarán sus nombres
Uno de los aspectos relevantes del anuncio es que ENGI, Studio KADAN, Chiptune, Bellnox Films y Raging Bull continuarán existiendo como marcas de producción. KADOKAWA considera que cada una ha desarrollado equipos, especialidades y culturas propias que no pretende eliminar con la integración.
La intención es combinar esa independencia creativa con una infraestructura común capaz de intervenir cuando una producción necesite recursos adicionales. Los estudios podrán colaborar transversalmente según las características y el estado de cada proyecto, facilitando intercambios de personal y conocimientos sin convertirlos necesariamente en una única línea de producción homogénea.
La estructura conjunta también permitirá reunir diferentes etapas del proceso de animación. Entre las compañías integradas existen capacidades relacionadas con animación tradicional, 3DCG, fotografía y arte, lo que proporciona a Studio One Base herramientas para cubrir una parte más amplia del proceso dentro del propio grupo.
ENGI es probablemente el nombre más reconocido internacionalmente entre los cinco estudios que participan en la operación. Fundado en 2018, ha intervenido desde entonces en diferentes producciones televisivas vinculadas con propiedades del ecosistema de KADOKAWA y otros socios. La integración no implicará que futuros proyectos acreditados a ENGI pasen automáticamente a utilizar únicamente el nombre Studio One Base: la marca seguirá siendo utilizada como parte de la nueva organización.
El mismo principio será aplicado a Studio KADAN, Chiptune, Bellnox Films y Raging Bull, cuyas especializaciones contribuirán a que la nueva compañía pueda mantener simultáneamente diferentes líneas y tipos de producción.
Un centro de aproximadamente 4,600 metros cuadrados en Ikebukuro
La integración empresarial tiene su equivalente físico en el nuevo complejo de Sunshine City, en el distrito tokiota de Ikebukuro. KADOKAWA anunció originalmente el proyecto en marzo de 2026 como un espacio de aproximadamente 1,400 tsubo, equivalentes a unos 4,628 metros cuadrados, destinado a concentrar a sus estudios y departamentos relacionados con la producción.
El planteamiento busca reducir las barreras que aparecen cuando equipos pertenecientes a una misma organización trabajan desde instalaciones diferentes. La proximidad física facilitará reuniones, intercambios técnicos y colaboración entre departamentos, además de permitir que determinados recursos puedan utilizarse de forma compartida.
El centro fue concebido para albergar aproximadamente 400 trabajadores entre los estudios y departamentos relacionados de KADOKAWA, una cifra distinta de los aproximadamente 310 empleados atribuidos específicamente a la nueva compañía Studio One Base. La diferencia responde a que las instalaciones también contemplan personal y áreas del propio grupo que no necesariamente forman parte de la plantilla directa de la nueva sociedad.
La ubicación tampoco es casual. KADOKAWA mantiene una presencia importante en Ikebukuro y trabaja junto con el distrito de Toshima y Sunshine City en iniciativas dirigidas a fortalecer la zona como uno de los principales polos japoneses vinculados con el anime y el entretenimiento.
El problema de producir cada vez más anime
El anuncio llega mientras la producción japonesa de animación atraviesa una paradoja. El anime tiene una presencia internacional mayor que en prácticamente cualquier otro momento de su historia y las plataformas, cadenas, editoriales y compañías de entretenimiento demandan continuamente nuevas series, películas y adaptaciones. Esa expansión también exige una cantidad creciente de profesionales capaces de mantener calendarios cada vez más complejos.
KADOKAWA identifica específicamente la escasez de creadores y la complejidad creciente de los procesos de producción como problemas que requieren cambios estructurales. Su respuesta consiste en reforzar directamente la capacidad de producción que posee dentro del grupo, en lugar de depender exclusivamente de estudios externos para trasladar sus propiedades intelectuales a la animación.
La estrategia tiene una importancia particular para una compañía cuyo negocio se extiende desde la publicación de manga y novelas ligeras hasta videojuegos, anime, cine, servicios digitales y productos derivados. Una parte significativa de las adaptaciones que llegan cada temporada a la televisión japonesa nace precisamente de propiedades publicadas o gestionadas dentro del ecosistema de KADOKAWA.
La empresa ha incrementado durante los últimos años su participación directa en el proceso de producción, creando, adquiriendo o incorporando diferentes compañías especializadas. Studio One Base representa ahora un intento de organizar esa expansión alrededor de una infraestructura común.
La reforma incluye además KADOKAWA Creators, un estudio presentado durante 2026 específicamente para contratar y formar jóvenes profesionales mediante su participación directa en producciones reales. Ambas iniciativas pertenecen a “Creating Creators. Creating Studios.” y reflejan una estrategia en la que la capacidad futura para producir anime depende no solo de disponer de más proyectos, sino también de construir equipos capaces de realizarlos.
La efectividad del modelo deberá comprobarse a medida que Studio One Base comience a operar y sus diferentes sellos desarrollen nuevas producciones bajo la estructura compartida. Por ahora, KADOKAWA ha establecido una diferencia importante respecto a una fusión tradicional: ENGI, Studio KADAN, Chiptune, Bellnox Films y Raging Bull mantendrán sus identidades y líneas de trabajo, mientras la nueva compañía asumirá la base empresarial y operativa que las conecta.
Con el centro de Ikebukuro comenzando actividades en septiembre y la constitución de Studio One Base Co., Ltd. prevista para noviembre de 2026, KADOKAWA intenta responder desde dentro a uno de los principales desafíos de la industria japonesa: cómo incrementar y sostener su capacidad de producción sin depender de una expansión continua de estructuras fragmentadas y de una fuerza laboral que ya enfrenta una fuerte demanda.






