Las autoridades de Tokio confirmaron el arresto del actor de voz japonés Kazuki Atsumi, de 31 años, bajo sospecha de haber cometido agresión sexual contra una menor de 15 años a la que conoció mientras trabajaba en un refugio temporal de protección infantil administrado por el Gobierno Metropolitano de Tokio.
De acuerdo con la información difundida por medios japoneses y autoridades locales, Atsumi trabajaba como miembro del personal de una instalación de protección infantil ubicada en el distrito de Adachi. La menor involucrada en el caso había ingresado previamente al refugio después de abandonar su hogar debido a una situación de violencia doméstica.
La investigación señala que el actor habría iniciado una relación inapropiada con la adolescente durante 2024. Según los reportes, el contacto continuó incluso después de que la joven dejara las instalaciones. Las autoridades también indicaron que uno de los incidentes investigados ocurrió el pasado 9 de mayo en un hotel ubicado en la zona de Ikebukuro, Tokio.
Diversos medios japoneses informaron que, durante los interrogatorios, Atsumi reconoció los hechos que se le imputan. Asimismo, las investigaciones apuntan a que los encuentros entre ambos se habrían producido en múltiples ocasiones.
Tras hacerse público el arresto, la agencia de representación Mausu Promotion anunció la terminación inmediata de su contrato. La compañía eliminó además el perfil profesional del actor de sus canales oficiales.
Aunque no era una de las figuras más reconocidas dentro de la industria del doblaje japonés, Kazuki Atsumi desarrollaba una carrera profesional activa como actor de voz y había participado en diversos proyectos de animación. Entre sus créditos figura una participación en Sono Bisque Doll wa Koi wo Suru (My Dress-Up Darling), una de las series románticas más populares de los últimos años, además de otras apariciones secundarias dentro de producciones de anime y doblaje.
El caso también provocó una respuesta por parte del Gobierno Metropolitano de Tokio, que emitió una disculpa pública relacionada con lo ocurrido y confirmó el inicio de una revisión interna de los protocolos de supervisión y seguridad aplicados en el refugio donde trabajaba el acusado.
Las autoridades señalaron que la investigación permanece abierta y continúa bajo revisión por parte de los organismos competentes.
El caso ha generado una amplia cobertura dentro de los medios japoneses debido a que los hechos investigados habrían ocurrido en una instalación destinada a brindar protección y asistencia a menores en situación de vulnerabilidad.
Hasta el momento, no se han dado a conocer más detalles oficiales sobre posibles cargos adicionales o nuevas diligencias relacionadas con el proceso.







